Lo cierto es que, a pesar de que son enfermedades que podemos contraer a lo largo del año, es en esta época cuando se presentan más a menudo. Por ello, vale la pena tomar ciertas precauciones para tratar, en la medida de lo posible, evitar la gripe.

Tal y como nos explican los médicos , la forma de transmisión más común de catarro, gripe y bronquitis es de persona a persona cuando tosemos o estornudamos, por que esparcimos el virus por el aire.

Aunque muchas veces resulte imposible pasar otoño e invierno sin caer enfermo, los doctores nos dan algunos trucos para intentar dar esquinazo a las enfermedades más comunes.

Vacunarse contra la gripe
Todas las personas que sean mayores de 60 años o que pertenezcan a grupos de riesgo (inmunodeprimidos, embarazadas, pacientes con enfermedades crónicas, personas que conviven o atienden a personas enfermas, etc.) 

Manos siempre bien limpias
La transmisión de muchos virus que producen síntomas respiratorios se produce a través de pequeñas gotas de saliva que expulsamos al hablar, toser o estornudar. Por esta razón, la Organización Mundial para la Salud recomienda, para prevenir su transmisión, taparse la boca y la nariz cuando se tose con un pañuelo desechable y lavarse bien las manos y regularmente. 

El fumar se va a acabar
El tabaco es una de las mayores amenazas para nuestra salud. Afecta a casi todos los órganos del cuerpo y, en personas fumadoras, hace que aumente significativamente el riesgo de contraer catarros y gripe. Además, les produce síntomas y secuelas más severas. Es fundamental dejar de fumar lo antes posible 

Actividad física, también con frío
Está más que comprobado que la actividad física tiene un efecto beneficioso no solo sobre el sistema cardiovascular, sino en la salud en general, por lo que es fundamental combatir el sedentarismo e incorporar el deporte a nuestra vida. Los pequeños gestos también cuentan: podemos aprovechar para caminar en los trayectos al trabajo, subir las escaleras en vez del ascensor, montar en bicicleta, etc. “En adultos basta con realizar todos o casi todos los días de la semana 30 minutos de una actividad de intensidad moderada (aquella que nos permita mantener una conversación mientras la realizamos) o tres días a la semana 25 minutos de una actividad vigorosa”.

Cuidado con la alimentación
Para estar sano es fundamental llevar una dieta variada, con alimentos combinados de forma equilibrada y con cantidades extra de frutas y verduras. La ingesta regular y abundante  de agua, ayudará al organismo a depurar esos virus.

Descansar las horas adecuadas
Cuando no se descansa lo suficiente, nuestra salud se resiente y, por lo tanto, tenemos más posibilidades de enfermar. Se recomienda, en general, dormir de 7 a 9 horas y reducir el consumo de sustancias que puedan alterar el sueño como el alcohol o la cafeína. 

Cuidado con los ambientes húmedos
Los ambientes demasiado secos y las calefacciones resecan el ambiente y con ello, nuestra nariz y garganta, haciendo que sean más susceptibles a las infecciones. Para humedecerlo, es recomendable abrir las ventanas de vez en cuando durante el día y colocar recipientes con agua repartidos por la casa.

Ojo con los cambios bruscos de temperatura
Cuando nuestro cuerpo se enfrenta a un cambio brusco de temperatura, por ejemplo, al entrar en casa, o al salir a la calle, el cuerpo necesita hacer un trabajo extra para regularse. “Este ‘esfuerzo’ nos puede hacer más vulnerables a las infecciones. Una regla sencilla es ir bien abrigados al salir de casa y procurar respirar siempre por la nariz”, asegura la doctora García de Francisco.

Esperamos que estos consejos para evitar la gripe os resulten útiles y os libréis de esta y otras enfermedades típicas del otoño y el invierno.